Copy

Por: Laura Loncopan Berti

¡Hola!

¿Acaso estamos viviendo el día más importante del año? Tal vez. Hoy a la mañana comenzará en todo el país la campaña de vacunación contra el covid-19. En Neuquén, la provincia desde la que escribo, llegaron 1.800 dosis de Sputnik V que estarán destinadas al personal de salud de los servicios considerados fundamentales en pandemia.

Por la tarde, a partir de las 16, el Senado tratará el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo y el Plan Mil días, ambos con media sanción de Diputados. Se estima que el debate durará entre 10 y 14 horas.

Espacio Publicitario
No es charco esta marea

Las proyecciones cambian permanentemente, pero aun así el escenario es favorable a la legalización. ¿Por qué? Porque los seis senadores y senadoras que aún no se han definido, podrían acompañar el proyecto o abstenerse. Traducción: los negativos no crecen.

Vamos a hacer un breve repaso regional.

¿Quiénes anticiparon su voto positivo? Silvia Sapag y Oscar Parrilli, de Neuquén, y Martín Doñate de Río Negro. Tres del Frente de Todos.

En 2018 Doñate era diputado y en su discurso dijo:

"No estamos discutiendo ni decidiendo si queremos o no el aborto. Ya se ha dicho esta noche que lo que debemos decidir es si queremos una interrupción del embarazo legal o si queremos continuar agónicamente con abortos clandestinos. Estamos decidiendo si queremos ampliar los derechos de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y garantizar su salud y su vida, o si las dejamos libradas a su suerte, en una oscura habitación de un barrio pobre, poniendo en riesgo su vida y su futuro, muriendo muchas veces por una hemorragia o una mala praxis."
 

Hoy habrá acciones en todo el país para pedir la sanción de la ley. Foto Florencia Salto.

¿Quiénes manifestaron que no acompañarán el proyecto? Hasta ahora nadie.

Silvina García Larraburu, también del Frente de Todos, votó en contra en 2018. El 14 de junio, tras la media sanción, el bloque anunció que en su totalidad acompañaba la iniciativa.
 

El 5 de agosto, tres días antes de la votación, la senadora aseguró que rechazaba el proyecto y así lo hizo en el recinto:

"No hay atención primaria sanitaria en los sectores más vulnerables. Las mujeres embarazadas de estos sectores llevan su embarazo a término. Y quiero parafrasear a un querido cura fallecido de mi comunidad, un cura tercermundista, que siempre decía: “Las mujeres pobres, en su gran mayoría, tienen a sus hijos porque esta es la única forma que encuentran de trascender."

En esta oportunidad firmó el dictamen de comisión y ayer la presidenta del bloque legislativo del Frente de Todos, María Eugenia Martini, dio por descontado que respaldará la media sanción.

Otro cambio posible es el de Lucila Crexell del Movimiento Neuquino. En 2018 se abstuvo y presentó un proyecto de despenalización. De todas maneras en aquel momento su opinión tenía puntos de encuentro con quienes apoyaban la iniciativa:

"Votar por él no es desconocer que hay una fuerte demanda social que puja por ampliar sus derechos, y que nuestra legislación resulta anacrónica a estas demandas que hoy tenemos desde una sociedad enormemente participativa."

"¿Por qué no voto por el sí a la media sanción? Porque creo que es una ley que viene con vicios o con fallas y que sería de imposible implementación. Creo que lejos de resolver el problema, volveríamos a caer en otro problema, que es la judicialización, la inconstitucionalidad que muchos plantearían de algunos aspectos que están regulados en la ley. Y claramente creo que es de imposible implementación."

En las entrevistas que dio este año le hizo un guiño a la legalización.

Por último está el exgobernador Alberto Weretilneck, actual senador de Juntos Somos Río Negro, cuyo voto positivo era un hecho y podría transformarse en una abstención. En el último día del plenario de comisiones planteó que quería introducir modificaciones al proyecto.

Su propuesta incluye, entre otros aspectos, quitar el concepto de salud integral, postulado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), por ser "demasiado amplio", exigir la denuncia penal en los casos de violación de personas mayores de 13 años para "atacar la causa del problema" y fijar un plazo en estos casos.

Todas estas incorporaciones serían claramente regresivas. ¿Esto qué significa? Que marcarían un retroceso para el actual estado de cosas. Nuestra legislación vigente entiende a la salud tal y como la enuncia la OMS, incluso es la interpretación que prevalece en el poder Judicial, y los requisitos que intenta poner para los abortos en la causal violación no fueron ni siquiera descriptos por la Corte Suprema en el fallo FAL de 2012, ni figuran en los protocolos sanitarios que se usan para la atención de las interrupciones legales.

Ayer la gobernadora, Arabela Carreras, indicó que había que hacer "ajustes ahora o en el momento de la reglamentación."

El 22 de diciembre, hace exactamente una semana, el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro confirmó la condena contra el ginecólogo, Leandro Rodríguez Lastra, por impedir un aborto legal en curso a una joven que había sido violada mientras trabajaba en el hospital de Cipolletti.

Todo concluye al fin

Estoy muy contenta con esta conversación epistolar que nació durante la peste. Descansarán de mí en enero, y nos volveremos a encontrar el 2 de febrero, para charlar, espero, acerca de los desafíos que conllevará la implementación de la ley.

Mi deseo para los próximos días es que salgan al sol con protector, se metan al agua, no compartan el mate, lean, miren pelis y partidos, vean amigues, escriban. En ese orden lo haré yo.

Si no saben que ver, en Netflix hay un documental de cuatro capítulos que se llama "El destripador de Yorkshire". Sé que el título es aterrador, pero juro que no verán una gota de sangre. Es una revisión súper interesante sobre un femicida cuyo aspecto no era el de un monstruo, una Inglaterra desbastada por la crisis económica entre fines de los ´70 y principios de los ´80, un abanico de estereotipos que ofrece la policía cuando las víctimas son mujeres, algunas de ellas prostitutas y pobres, y la movilización para volver a ocupar las calles de noche, sin miedo.

Por lo pronto el 1 de enero me voy a dar una panzada de Cobra Kai, tercera temporada.

En 1921 no formábamos parte del Congreso que sancionó el Código Penal, ni fuimos convocadas para su redacción. Teníamos vedada la participación política. Hoy no. Hace 99 años que nos deben una ciudadanía plena, que consiste en que el Estado no nos obligue a maternar solo porque existe un embarazo, bajo la amenaza de la cárcel, sino que nos otorgue el derecho a planificar nuestra vida.

Allá vamos.

Espacio Publicitario
¡Gracias por leernos!
¿Tenés sugerencias sobre nuestro newsletter?
Escribinos a este correo y dejanos tu opinión.

 
QUEREMOS SABER MÁS DE VOS
Completá tu suscripción con tus datos personales acá asi podemos brindarte una información más personalizada.
Facebook
Twitter
rionegro.com.ar
Instagram
Copyright © * 2020 Diario Río Negro, Todos los derechos reservados.
Este correo te llegó porque autorizaste el envío de "Diario Río Negro".
¿Ya no querés recibir más este correo?
Podés elegir qué envíos recibir o desuscribirte de todos desde aquí.