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Hace tiempo, navegando por LinkedIn (por cierto, éste es mi perfil de LinkedIn), me encontré reproducida esta imagen, con una estadística sobre el proceso de ventas:

incredible-sales-statistics
 

“Joder, qué impactante”, pensé. "O sea, ¡que de lo que se trata es de ser un vendedor paciente e insistente! ¡¡Claro!!"

De todas formas, por aquello de profundizar, me dije: “voy a ver los datos originales”. Y me puse a buscar el estudio que se supone que servía de base al cuadro.

En la búsqueda, llegué a varias páginas donde se explica que esos datos son… falsos. No existe tal estudio. De hecho, ni siquiera existe la entidad que se supone que había hecho el estudio. Nada. Cero. Son datos que alguien, como tú y como yo, un día se inventó. Puso como fuente un nombre aparente, y la empezó a usar. Y “la manada” hizo el resto.

¿Tú sabes la de gente que había compartido el "estudio" en cuestión?

Miles.

Nadie se para a cuestionarse las cosas. Tenemos el dedo rápido para replicar cualquier “información” con un mínimo de verosimilitud (y a veces ese listón lo ponemos muy muy muy bajo), siempre y cuando refuerce nuestras creencias previas. En el fondo da igual si es verdad o es mentira: parece verdad, y coincide con lo que pienso, así que adelante.

Puro sesgo de confirmación.

Asusta pensar con qué facilidad se puede manipular a la masa. Cualquiera puede (podemos) inventarnos cualquier cosa, darle una mínima pátina de verosimilitud, apoyarlo con algo de “argumento de autoridad” (aunque sea inventándonos un estudio, o atribuyendo unas declaraciones a un experto falso), y dejar que la naturaleza humana haga su trabajo. Una vez que la historia se ponga en marcha, nadie podrá detenerla. Por cada persona que se pare a cuestionarla y señale su falsedad, habrá nueve que se la traguen doblada y la repliquen, incluyendo medios de comunicación (que se supone que están precisamente para lo contrario, pero que en su afán de dar “noticias” muy rápidas y que consigan mucha audiencia son una máquina de divulgar mierdas).

Es lo que se llama el Bullshit Asymmettry Principle: "La cantidad de energía necesaria para refutar una chorrada es de un orden de magnitud superior a la necesaria para crearla". 

En fin, "problemillas" derivados de cómo funciona el cerebro. Que va muy bien para algunas cosas, pero para otras tiene más agujeros que un queso Gruyere.

Aquí te dejo una infografía con hasta 50 sesgos cognitivos. Y si te interesa el tema, el libro "Mistakes were made (but not by me)" trata muchos de ellos de forma ligera y accesible.

 

 

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