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¿Recuerdas "La Historia Interminable"? Allí tenían un problema. "La Nada" se iba expandiendo lentamente sobre el reino de Fantasía...

Te propongo un ejercicio:

Mira tu agenda de la semana. ¿Cuántas horas están ocupadas por reuniones? ¿Qué porcentaje supone eso respecto al total?

¿Es posible que "La Nada" de las reuniones se esté comiendo poco a poco todo tu tiempo?

Sí, a veces las reuniones son necesarias.

Pero estoy seguro de que tu trabajo necesita también un buen montón de horas de "no reuniones". ¿Cuándo, si no, te dedicas a pensar? ¿A organizar? ¿A ejecutar?

Si tu agenda está llena de reuniones, tienes un problema.

Hice un episodio del podcast hablando de esto: "A golpe de agenda". Allí decía... "la sensación es que hay mucha gente que sufre en esta situación, que intenta llegar a todo y que al final tiene la sensación de que se le escapan cosas entre los dedos, que no consigue prestar la atención suficiente a los temas, que no consigue empujar lo suficiente los temas. Que esa dispersión y esa falta de foco le hace conseguir poco. Y es muy jorobado tener la sensación de que dedicas muchas horas para conseguir poco".

¿Te sientes así?

En este artículo de HBR plantean algunas ideas interesantes. Yo añado alguna más:

  • Reduce tu disponibilidad para reuniones: hay sitios donde "si no estás reunido es que estás libre". Y no. Si hace falta, crea "reuniones unipersonales" para que la gente sepa que ese tiempo no estás disponible. Y respétalas, tal y como harías con las reuniones ajenas.
  • Educa a quienes te rodean: evita los "asaltos". Cierra la puerta, busca un lugar donde no te molesten. Aprende a decir "ahora no puedo ver este tema: busquemos un hueco que nos resulte útil a los dos".
  • Respeta tu trabajo: tu trabajo en solitario es tan importante o más que una reunión aleatoria. Un rato de trabajo individual con foco y energía tiene más impacto que la mayoría de reuniones.
  • Di NO a más reuniones: ¿cuántas de las reuniones que tienes son realmente necesarias? Aplica sentido crítico a las convocatorias ("¿para qué es esta reunión? ¿qué pinto yo allí? ¿podríamos solucionarlo de otra forma?"), tanto las que tú haces (no hagas con los demás lo que no quieres que ha como a las que te convocan.
  • Trabaja por tener reuniones eficaces: ¿cuántas de las reuniones que sí son necesarias acaban siendo un rollo improductivo? Si es tu reunión, lidérala con decisión. Si es una reunión ajena, da feedback. Quizás te interese este artículo sobre "cómo evitar que tus reuniones se conviertan en tertulias".
  • Sé implacable con la duración de las reuniones. Ni un minuto de más de lo agendado. Si dejas que las reuniones se vayan de madre, es a costa de tu tiempo. Y no. Ah, y si puedes acostumbra a dejar unos minutos entre una reunión y la siguiente. Al menos que te dé tiempo a limpiar la mente.
Suerte en tu lucha con "La Nada" :)

PD.- Recibí un comentario en el canal de Youtube: "¡Oye, muy bien! Habitualmente estos temas y sus ponentes me producen algo de desconfianza. Pero ese modo de "tú a tú", de igualdad que le imprimes a tu vídeo ha marcado una diferencia en mi percepción. Gracias de verdad." Pues qué quieres que te diga, me ha dejado más contento que unas castañuelas :)
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