Copy
El otro día me contaban que las lechugas también se estresan.

Se llama estrés hídrico. Cuando a las lechugas les falta agua, y no les da para mantener todas sus hojas, lo que hacen es sacrificar algunas de ellas.

"No hay agua para todas", le dice la lechuga a sus hojitas, "así que voy a concentrar los recursos en solo unas pocas; el resto, con todo el dolor de mi corazón... ".

Te voy a confesar una cosa: hace varias semanas que no escribo correos para esta newsletter.

"Pero Raúl, qué dices, yo no he dejado de recibir tus correos".

Cierto. Son correos que estaban programados. Tenía como un mes de colchón. 

Ese colchón se ha agotado.

Quienes quizás sí lo hayan notado sean quienes me escuchan en el podcast: hace varias semanas que no publico un nuevo episodio. 

Y así con otras cuantas actividades más.

Verás, están siendo unos meses intensos para mí. El coronavirus no ayuda, seguro, pero no es eso. Tampoco voy a entrar en detalles (al menos no hoy), pero te puedo asegurar que 2020 no va a ser recordado por mí como "el año de la pandemia".

El caso es que vas acumulando inquietud, vas acumulando vaivenes emocionales, vas acumulando incertidumbres... y durante un tiempo los vas encajando lo mejor que puedes. Procurando que nadie lo note. Procurando atender todas tus obligaciones.

Procurando alimentar todas tus hojitas.

"No pasa nada, yo puedo con todo".

Pero llega un momento en el que ya no puedes. Que no das más de ti. Que por mucha autoconsciencia que pongas, mucha autogestión que hagas... no hay más agua en el pozo.

Y entonces empiezas a dejar caer algunas hojitas porque, simplemente, no puedes alimentarlas.

En esta lista de correo hablo de desarrollo personal y profesional. Creo que es importante hacerlo desde la honestidad, desde la transparencia, desde la vulnerabilidad. De reconocerse humano y, como tal, a veces confuso, a veces contradictorio, a veces perdido, a veces equivocado, a veces desbordado...

Hay dos cosas que quería hacer con este correo. 

Una, contarte "lo que hay". Una de las barreras que me he encontrado estas semanas a la hora de escribir era: "¿cómo voy a hablarle a nadie de desarrollo personal, si yo me estoy sintiendo así?". La respuesta ahora me parece obvia: mi propósito con la lista de correo era compartir mi viaje, mis aprendizajes, mis experiencias... Aquí no hay un "gurú" sentando cátedra, solo un ser humano haciendo su camino. Así que qué mejor oportunidad para compartir que este "terreno bacheado" por el que estoy transitando.

Dos, ponerte sobre aviso. Durante estos meses he mantenido una regularidad en los envíos. Puede que esa regularidad se mantenga, o puede que no. Lo que te puedo prometer es una cosa: no voy a escribir con desgana, por compromiso. 

Y dicho esto... ¡que siga el viaje!
 
Copyright © 2020 Raúl Hernández González, All rights reserved.


Want to change how you receive these emails?
You can update your preferences or unsubscribe from this list.

Email Marketing Powered by Mailchimp