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Ted Chiang es escritor. De ciencia-ficción, para más señas. Dicen de él que es uno de los autores imprescindibles del género.

El caso es que me puse a leer una de sus colecciones de relatos, "La historia de tu vida". Todos te hacen pensar, de una u otra manera.

Del que te quiero hablar hoy se titula "Comprende".

Cuenta la historia de un hombre que sufre un terrible accidente. Y, como medida desesperada, es tratado con un medicamento experimental que no solo le cura... sino que le mejora.

¿Cómo que le mejora?

Pues que de repente le da capacidades físicas y mentales que antes no tenía. 

Vamos, como en una buena historia de superhéroes. 

No es la araña de Spiderman, no es la radiación de los Cuatro Fantásticos... pero como si lo fuera.

Un chute de campeonato.

El caso es que el tipo se da cuenta de que, con sus nuevas facultades, puede hacer muchas cosas. Puede analizar situaciones mucho mejor que cualquiera. Puede enriquecerse creando negocios. Puede saltarse sistemas de seguridad.

Puede hacer lo que le de la gana.

O casi.

Porque resulta que, en su proceso de expansión, llega a un tope. Un tope que está muy lejos de cualquiera de los demás mortales, pero que a él se le hace bola. Hay cosas que, a pesar de sus "superpoderes", todavía se le escapan.

Quiere superar esa barrera. Lo necesita. Y como lo necesita (nivel obsesión)... no le importa hacer lo que haga falta por conseguir otra dosis del medicamento. Quizás así sus capacidades sean aún mayores...

Y sí, esa nueva dosis le mejora aún más. Le permite resolver el problema que se había encontrado.

Pero oh, sorpresa... no tarda en encontrarse con un nuevo límite.

Que obviamente supera con un tercer "pelotazo" de medicamento... solo para encontrarse el siguiente límite.

Y ya no te voy a contar más, si quieres te lo lees.

La cuestión es que en la vida todos queremos un chute de esos. Algo que mejore nuestra situación. "Si consiguiera ese ascenso...", "si ganase la lotería...", "si tuviese otro jefe...", "si tuviese un coche mejor...", "si perdiese 10 kilos...", "si llego a facturar miles de euros..."

Y sí, posiblemente tengamos un "subidón" temporal. Posiblemente resolvamos algún problema.

Y posiblemente no tardemos en encontrar problemas nuevos.

Dicen que "si no eres feliz con lo que tienes, tampoco lo serás con lo que consigas".

Aunque sean superpoderes derivados de un medicamento milagroso.
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